Hace unos días hablábamos en clase sobre la apuesta que empiezan a hacer las empresas por el branded content como formato para conectar con su público y crear engagement con las marcas. Coge impulso en un momento en que la publicidad tradicional, aquella que solo busca vender destacando los múltiples beneficios de un producto o servicio, parece perder un poco sus efectos en este nuevo público acostumbrado a identificar esos anuncios y obviarlos tengan el formato que tengan.
Si, la saturación tiene esas cosas. Y todo eso, sumado en algunos casos a la poca diferenciación entre productos y servicios de las diferentes marcas, obliga a éstas a replantearse su manera de comunicar y priorizar los menajes más sociales, afectivos, humanos, diferenciadores y cercanos a su target. El objetivo final es conseguir involucrar a los consumidores haciéndoles partícipes del mensaje y no meramente receptores de éste.
Continúa leyendo «Una apuesta por la publicidad más emocional»