Retener el talento para competir como país

España […] parece ser un buen proveedor de talento:  entre 2007-2017 -después que estalló la anterior crisis económica-, unos 87.000 trabajadores españoles de alta calificación (título universitario o grado superior) se fueron, según datos del informe “EU Mobile workers” de CEPS, think tank independiente europeo. En términos generales, según datos del Gobierno de España, actualmente hay casi 2,5 millones de españoles en el extranjero, de los cuales un millón emigraron desde 2009.

¿Por qué se fuga el talento?

Según el estudio del CEPS, España destaca también por un dato significativo: en la actualidad casi la mitad de los trabajadores cualificados acaban emigrando al extranjero. ¿Por qué? “¿Qué hago aquí? Los salarios son muy bajos, dan risa y no sé si pena”. Estas declaraciones del científico Gabriel Sanfélix-Gimeno al recoger le galardón de los Premios Jóvenes Investigadores de la Fundación AtroZeneca en 2018, nos da alguna pista. Otra nos la pueden dar los sanitarios y especialistas, que tanta falta hacen estos días en nuestro país y que emigraron, sobre todo, a Reino Unido y Francia, donde aseguran tener más estabilidad, proyección y sueldo. Por ejemplo, centrándonos solo en el salario, un médico medio de la Unión Europea cobra 95.000 euros anuales y uno en España 53.000. Aunque pudiésemos pensar que no es un mal sueldo, las comparativas siguen siendo muy a la baja.

Según el estudio del CEPS, a los salarios, se suman también motivaciones como el diferencial de desempleo respecto a otros países y la satisfacción vital, entendida como calidad de vida, de las instituciones, de los servicios públicos, etc. Pero no es solo cuestión de salarios u oportunidades, también de mentalidad: “Para mí prima el poder tener una calidad científica y el poder desarrollarme profesionalmente y ahora mismo esas características no son factibles en España”, aseguraba Irene Sánchez Martín, quien actualmente investiga sobre gripe y coronavirus en Estados Unidos, en unas declaraciones a Antena 3.

Y, ¿cuánto le cuesta a España formar ese talento?

En España, el Real Decreto Ley 14/2012 (Art. 68), establece que las enseñanzas de grado pueden variar entre el 15% y el 25% de la prestación del servicio en la primera matrícula, por lo que la educación universitaria pública se subvenciona en al menos un 75%.

En números, el coste mínimo de formar un profesional en España está alrededor de los 21.900 euros -encaso de que el alumno apruebe siempre todo a la primera- en una carrera de bajo coste y el máximo -en caso que el alumno lo suspendiera todo de forma sistemática- sería de unos 65.900 euros. Si a eso le sumamos una especialidad, el coste se puede incrementar por tres -por ejemplo, formar un MIR puede suponer entre 146.000 y 182.000 euros-. ¿Podemos seguir permitiéndonos que todos esos profesionales desarrollen sus carreras fuera de nuestras fronteras por falta de oportunidades en España?

¿Se puede cambiar esa tendencia?

Lo analizo en el artículo “Retener el talento para rehacerse de la crisis” publicado en el número 554 de la revista Catalunya Económica. Puedes leerlo completo también en su versión online aquí

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s